Linfopoyesis.
Debido a que los linfocitos abandonan la médula ósea en forma inmadura y continúan su maduración en el timo para el cado de los linfocitos T o en los ganglios, el bazo y el MALT para el coso de los Linfocitos B a este proceso de maduración en éstos otros órganos se le llama Linfopoyesis.
La célula madre hematopoyética toma la ruta de diferenciarse en célula progenitora L y luego en Linfocitos T, Linfocitos B y células NK o células granulares gigantes, cuando es estimulada por las citocinas tipo Interleucinas. Los linfocitos representan del 25 al 45% de la fórmula leucocitaria de la sangre (aproximadamente entre 1.000 y 4.500 unidades/mm3), y de estos aproximadamente el 75% corresponde a Linfocitos T, el 15% a linfocitos B y el 10% a linfocitos NK.
Linfocitos B (célula plasmática o plasmocito)
Los linfocitos B son las células especializadas en la formación de los anticuerpos (o sea el componente humoral de la inmunidad adquirida o adaptativa) los cuales libera a la circulación general o sea son anticuerpos secretores.
Los linfocitos B son células que se derivan de las células madre pluripotenciales hematopoyéticas, que llevan a cabo en la médula ósea la maduración casi total lo cual se caracteriza porque cuando la abandonan hacia la circulación general poseen en su superficie inmunoglobulinas del tipo IgM e IgD, los cuales son anticuerpos no secretores o sea que hacen parte de su membrana celular de forma constitutiva e integral, los cuales se sintetizaron sin la influencia de antígenos. Estos anticuerpos no secretores tienen por función capturar antígenos comportándose como receptores y es precisamente por esta razón que los linfocitos B también son considerados células presentadoras de antígenos (al igual que los macrófagos).
Luego que el Linfocito B se encuentra en estado maduro pasa al siguiente estado para localizarse en la corteza de los ganglios linfáticos, la periferia de la pulpa blanca del bazo y en el MALT (Tejido Linfoide Asociado a Mucosa) donde terminan su última etapa de maduración en los centros germinales convirtiéndose en células plasmáticas o plasmocitos, con capacidad de síntesis de Ig específicas de acuerdo a la presentación de los antígenos llevada a cabo por el Linfocito T CD4 Th2. Esta transformación de Linfocito B en célula plasmática está caracterizada por la capacidad de ésta última célula de modificar los genes que codifican para la Ig en un proceso que se denomina “mutación somática”, sintetizando de esta forma Ig específicas para el antígeno. Debido al gran tamaño de la célula plasmática formado en los centros germinales es que se suceden las megalias de los órganos linfoides secundarios que los poseen.
Linfocitos T
Los linfocitos T abandonan la médula ósea en forma inmadura para dirigirse a la corteza del Timo en forma de prolinfocito T, en la corteza de éste órgano sufre un proceso que se denomina de proceso de capacitación, el cual consiste en expresar en sus membranas unas proteínas del sistema del cluster of differentiation o CD (o sea son proteínas del cúmulo de diferenciación que actúan como receptores) denominados marcadores CD4 y CD8 convirtiéndose en los Linfocitos T CD4+ o Linfocitos T ayudadores o Helper y en los Linfocitos T CD8+ o linfocitos T citotóxicos; de tal forma que cuando se encuentran en su forma madura de Linfocitos T CD4+ y T CD8+ pasan a la médula del timo y de acá a la circulación general.
El linfocito T CD4+ (ayudadores o Helper) presenta dos categorías el Th1 y el Th2. El Linfocito T CD4+ categoría Th1 tiene por función ser un coadyuvador o estimulante del Linfocito T CD8+ en su liberación de las citoquinas para cumplir su función citotóxica; por su parte el Linfocito TCD4+ categoría Th2 tiene por función estimular al Linfocito B (célula plasmática) a que produzca anticuerpos secretores. Por lo general cuando se nombra al Linfocito CD4+ se está refiriendo al Th2.
Linfocitos T supresores (LTs).
Estos Linfocitos como su nombre lo indica suprimen o modulan o frenan la actividad tanto de los Linfocitos T CD8+ como de los linfocitos B; si no fuera por esta población de Linfocitos supresores una vez que se iniciara la respuesta inmunológica por parte de los Linfocitos T CD8+ y Linfocitos B no se detendría. Luego estos LTs cumplen una función en la homeostasis de la respuesta inmune.
Los Linfocitos T supresores son linfocitos T CD4+ o ayudadores, que cuando se están “capacitando” o “madurando” en el timo además de recibir la proteína marcadora CD4 también reciben otra proteína denominada CD25, la cual es la que le confiere la habilidad supresora, por eso también se les denomina L T CD4+CD25. Estos Linfocitos TCD4+CD25+ representan aproximadamente el 5% de la población total de linfocitos (56 a 220/mm3)
Su actividad biológica la realizan a través de la liberación de citocinas tales como la Interleucina 10 y el factor de crecimiento transformante β (TGF-β) el cual es un supresor de la proliferación de LT y LB.
Linfocitos NK (Natural Killer) o células granulares gigantes
Estos linfocitos NK o Natural Killer, que en español traduce literalmente como “Asesina Natural”, son llamados también Células Citolíticas Naturales o Células Nulas o Células Granulares Gigantes, las cuales a pesar de ser linfocitos hacen parte del componente celular de la inmunidad innata o natural o congénita, lo cual se debe a que actúan de forma inespecífica, caracterizándose morfológicamente por ser linfocitos muy grandes con gran cantidad de gránulos, de ahí su denominación de células granulares gigantes.
El proceso de diferenciación de los L NK inicia cuando una Stem Cell precursora de la línea linfoide pierde el marcador CD34 que expresa en su membrana celular quedando predestinada a diferenciarse en un L NK, terminando su maduración a nivel del timo, al igual que los linfocitos T; pero estos NK no poseen un CD específico como marcador de linaje, sino que comparten CD con los linfocitos T, los B e incluso con otros leucocitos granulocitos. Se ha evidenciado que el CD56 solo lo poseen los NK, pero no todos los L NK lo poseen, por lo tanto no se puede considerar que sea marcador de este linaje. El CD2 es compartido con el LT (pero no con el LB); el CD8 compartido con el LT citotóxico se expresa en cerca del 80% de los L NK, el CD11, CD18 y CD25 es común a todos los linajes de linfocitos (T, B y NK). El CD25 actúa como receptor para Interleucina-2 en todos los linajes de linfocitos. Finalmente el CD16 (que actúa como receptor de la fracción Fc o fracción constante o isotipo de las Ig) solo lo expresan el L NK y los granulocitos. Por lo anterior para identificar un L NK se correlaciona que sea un linfocito que no posea el CD34, y que posea el CD56 y/o CD16.
Funciones de los Linfocitos NK:
Debido a que su acción citotóxica es inespecífica los L NK pertenecen al componente celular de la inmunidad innata o congénita o natural, teniendo por función la destrucción de células tumorales y también de células infectadas por virus, sin que se requiera estimulación antigénica previa. También los L NK pueden destruir una célula que posee Ig en su membrana por cuanto las fracciones Fc de la Ig G se unen a un receptor de los L NK denominado CD16 y entonces este receptor activado por su ligando activa las NK para llevar a cabo su actividad citotóxica sobre la célula que posee unidas las Ig. La actividad citotóxica de los L NK se diferencia de las de los linfocitos citotóxicos o LTCD8+ en que éstos últimos requieren que las células a destruir estén marcadas antigénicamente (vía HLA tipo I) y además el LTCD8+ debe haber sido activado previamente (vía LTCD4+ categoría Th1).
La capacidad citotóxica sobre células tumorales de los L NK A se aumenta cuando estos son activados por la IL-2 y los IFN y cuando se encuentran en este estado son llamados Células Killer Activadas por Linfocinas (cell LAK en inglés de Lymphokine – Activated Killer Cells).
Mecanismo de acción de los Linfocitos NK:
El mecanismo de acción de los L NK consiste en la liberación de una proteína denominada perforina llamada también citolisina, la cual es una proteína con homología estructural a la proteína C9 del complemento, la cual (al igual que la proteína del complemento) se fija en la membrana celular de las células diana o sea células tumorales y células infectadas por virus, para lo cual se requiere la presencia de calcio, y una vez fijada forma un canal trasmembrana que hace que se altere la permeabilidad de la membrana celular llevando a lisis osmótica de la célula diana. Al parecer se fija a la fosforilcolina de la membrana celular de la célula diana y actúa igual que el complejo de ataque del complemento. Para que el L NK libere la perforina debe en primer lugar reconocer la célula diana, lo cual logra al detectar la ausencia o la disminución muy marcada de la cantidad de las proteínas de membrana HLA tipo I, lo cual es característico de las células tumorales y de los estadios iniciales de las infecciones por virus (al parecer el bloqueo de la expresión de los HLA tipo 1 inducida por los virus en las células que infectan es un mecanismo para evadir la acción citotóxica de los L TCD8+). Una vez que ha detectado la células diana los L NK se unen a dicha célula mediante la interacción de unos receptores que posee en su membrana, los cuales son de tipo lectina (receptores para oligosacáridos) con el ligando de dicho receptor los cuales son oligosacáridos que se expresan en la membrana celular de la célula diana.
